domingo, 25 de julio de 2010


Encuentros

En la metáfora eterna del realismo, del encuentro ocasional de tu cuerpo y el mío, solo era importante tu escote, no teníamos idea, como nunca lo hemos tenido ¿De qué dialogar? Eran ya 15 años, teníamos mucho por decir, ¿En la cama? No aun no, antes unos libros, películas, eso sucedería después quizá solo sería importante un saludo ocasional como ¿qué tal como te va, que has hecho? que gusto me da verte, 15 años ya, mi cabello tenia mas canas que cuando la deje de ver, eran 15 años de esperar.

Vestido blanco, un escote como lo imagine, sus ojos con un pintado delicado, justo como la deje. Corrió a abrazarme, me beso en la boca y dijo “hola, fueron 15 años” me tomo de la mano y caminamos, le gruñí diciendo que estaba seguro que no llegaría, sonrió y me beso nuevamente, dialogamos de política, de cine, de arte, después dijo que se había casado, tuvo 2 pepillos y que no era feliz porque siempre me tuvo en su mente, me hablo de sus viajes y sus amantes, me molesto un poco, finalmente seguía siendo la misma meretriz.

Le invite a cenar, en casa había lo necesario para tener una magnifica noche y ella acepto, argumentando que había dicho que trabajaría y que posiblemente no regresaría a casa, así que compramos un par de tintos chilenos, un escoses, un coñac y puros, la perra ya no era cristiana y además ya fumaba puros, eso me agrado mucho, dijo que se había enterado que el pastor había resultado pedófilo y ultrajo a decenas pepillos y eso fue suficiente para ella, además que la mujer del pastor intento algo con su marido, ella dijo que no paso nada entre su marido y la mujer del pastor, pero por su cara sé que si sucedió.

Llegamos a casa, bebimos un par de tragos mientras escuchábamos a Compay segundo, bailamos, dijo que en un viaje a Cuba aprendió a bailar para presumir cuando nos viéramos. Ya eran las 11 de la noche, cuando comenzamos a preparar la comida, pasta, carne asada, chimichurri y tinto, me disculpe por la carne, pues era muy delgada y tenía mucho pellejo, le dije que la carne tenia nombre y que se llamaba Diego, sonrió y me llamo mentiroso, le respondí con una leve sonrisa, encendí velas e incienso me acerque a ella, le tome por los hombros sin que ella se pusiera de pie y le dije que la había extrañado, ella sonrió eh hizo un sonido dulce, la jale del cabello y la bese mientras mis manos hurgaban bajo su escote y levantaban su falda, le arranque la ropa interior y tuvimos un encuentro sexual poco común, sin quitar del todo su ropa…

Le dije que la amaba, que le extrañe, que había pensado en ella, sonrió irónica, así que le recordé que haría arte con ella y que la liberaría, que había esperado 15 años para hacerlo, me dirigí a mi estudio, aseguró que pensó que iría por mi cámara o algún lienzo por su expresión y alegría, si, fui por mi cámara y por Grethel, a mi regreso ya había servido un poco de whisky, vio mi cámara y después a Grethel, le dije Grethel es un juguete, es un dios como yo Caín, es la verdad y la mentira, es la realidad y los sueños, es la vida y la muerte, ella me ha dado las piernas torneadas que sostienen la mesa donde deshonro la moral, la realidad, es donde todos se liberan, donde muestran la verdad de su jodido interior, donde todos descansan para ser una mueca de alegría a esta alma seca y provocar un poco de placer a este costal de huesos putrefactos, pocas, muy pocas sobreviven de tan magnífico placer.

Dime amor, ¿crees en dios? dijo que si, pues Caín es un dios, es humano e inhumano, él da el placer de la muerte o de la vida, da el orgasmo de la sangre, el otorga el perdón dentro de algunos sacos, el placer de un arte abstracto, le sonreí y dije hagamos arte, camine hacia el estéreo, puse mi disco favorito de Mozart, a mi regreso ella estaba preparando una línea de cocaína, me invito y yo me negué, sonrió y me chillo diciendo que seguía siendo el mismo aburrido de siempre, me pregunto qué haríamos, arte respondí, le ordene que se sentara y amenace con amarrarla, eso a ella la estimulaba, la sujete a la mesa y abrí de par en par a Grethel y deje que mirará los juguetes de Caín, lo hice mientras ella gemía un “te extrañe estos 15 años” mordí su cuello y acaricie uno de sus senos, ella gimió nuevamente, chille un basta perra, ella reía excitada hasta que le mostré a Grethel; un cuchillo con el filo de un bisturí y corte ligeramente su pecho, mordí su pezón izquierdo hasta que lo arranque, ella seguía riendo como estúpida, corte sus manos y comenzó a gritar de dolor entonces ya era divertido para mí y así continúe con sus extremidades ,mientras yo decía “también te amo princesa, también te amo” comenzó a respirar lento, sabía que estaba muriendo, le dije que no había mejor placer que el de beber su sangre y que si de algo le servía la colocaría en mi meza para mis amigos, que su puño izquierdo lo pondría junto al los ojos de Jaroch en el anaquel donde estaba el corazón de Jesús , sonreí  y le dije que haría una fantástica fiesta sexual con sus vísceras y que su corazón lo comería en crudo para no olvidarme de ella, me miro espantada y cerró los ojos, le grite no mueras perra, tu corazón debe estar latiendo para que lo coma, golpee varias veces su pecho para que continuara latiendo, limpie mis ojos por que la sangre había saltado por todos lados, la comencé a partir rápidamente hasta que llegue al pezón izquierdo, hasta encontrar su pequeño corazón y comerlo y así lo hice, la perra me sonrío cuando mordía el ápex.

He partido su cuerpo, su cabeza la envié a su casa pensé que sería una linda sorpresa para su esposo y sus hijos, sus piernas las envié a sus padres, su mano derecha la mande a su iglesia, sus vísceras las colgué en mi cuarto de lavado, para algo me han de servir , el seno que quedo lo guardaré es un magnifico trofeo, Jaroch hubiera estado orgulloso de mi y hubiéramos disfrutado como tantas ocasiones la sangre de esta feliz mujer, mientras pensábamos a quien más comer, Jesús hubiera vomitado y Diego, Diego no hubiera hecho nada, quizá comería un poco.

Ah! estas cicatrices me hacen recordar que el pasado existe mi pequeña Frida, que nunca se va a borrar la mordida que dejaste en mi muñeca derecha, nunca. Recuerda que los sueños son deseos escondidos.

Ahora pienso a quien invitar para cenar, creo saber quién será mi próxima invitada.

viernes, 23 de julio de 2010

Sórdida


Era magnifica la imagen, su aliento aumento hasta el límite, sus labios estaban secos, su cabello alborotado por el forcejeo, sus ropas, por lo menos su playera, estaba un poco desgarrada, realmente fue excitante escuchar sus gritos, le advertí que corriera, pero no lo hizo, creyó que bromeaba 

-¿Cómo este negro estaría bromeando? le pregunte cuando tenía mi cinturón en el cuello, y agregue, esta suerte es parecida a la que le espera a mi amigo Diego... 

Este hombre habría luchado mas de no ser porque unte un poco de mantequilla en mis brazos y no podía sujetarme con fuerza, esta ocasión quise que no hubiera sangre por todos lados, como la del pasillo, quise algo más limpio, así que solo apreté fuerte el cinturón y el comenzó por cerrar los ojos,   

-¡no lo hagas! Chillé

Mientras solté un poco el cinturón

Regálame esa jodida última mirada antes de partir! no creas que no te estimo, lo hago por tu bien, porque dejes de sufrir, muy por el contrario deberías estar agradecido, las runas dijeron que estarías peor, así que abre los malditos ojos y mirame

Deje de chillarle y lance el cinturón al lavamanos y comencé a apretar con mis manos su cuello, no podía dejar que mis mano se prohibieran de tan magnífico placer, apretar el cuello de una grata y nocturna compañía, fue verdadera mente excitante sentir como su garganta intentaba buscar una bocanada de aire fresco, hasta que dejara de luchar...

Eh decidido guardar su cráneo y pintarlo de gris para que no parezca tan real, esto en forma de recuerdo
¡es un muy buen amigo!

miércoles, 21 de julio de 2010

Sórdida


...Y ahí estaba, al final del pasillo su cuerpo inerte, sórdido, frió, hastiado por la soledad de esa luz, su cuerpo era mal formado por el deleite de las ratas, un caramelo en su mano izquierda que extrañamente los roedores no había probado, el olor de su cuerpo era ya asqueroso, su sangre estaba por las paredes, un exquisito color carmín, era una combinación de lo dulce de su sangre al asqueroso olor de su cuerpo, tenía una hoja muy cerca por donde pasaba el magnífico hilo de sangre y algunos trozo de cerebro, decía "Para encontrarse así mismo hay que viajar en espiral" 

martes, 13 de julio de 2010

Gordo Trasero Parlante


En el trabajo a partir de las 3 estas pensando en la cama, en la magnífica sensación de las sabanas en el cuerpo, la almohada en la cabeza, quizá un café o un cigarro mientras lees un poco algún libro o alguna revista, si duermes acompañado es aun mejor …si, por muchas razones.

Cerrar los ojos, acomodar el cuerpo y la almohada, de lo que te enteras después es que ya es de mañana y debes ir a laborar o a estudiar, eso sino comienzan las voces, "cliqueas" el botón rojo del televisor para distraer un poco la mente y quizá con suerte no logres terminar de mirar el programa de media noche, pero las voces siguen ahí, las escuchas, las voces en la cabeza, las voces en la pared, entre las hoja del libro, bajo los zapatos, entre las cuantiosas colillas, en las postales que cuelgan de la pared, en el “mete y saca” si duermes acompañado o el cajón de los calcetines, pero son insistentes “es por esto que los comes” te repites constantemente, la meretriz chillando que le pagues, una perra mirándote al pie de la cama y mientras te señala tu sudas 

-¿crees que trayendo a una perra de 5 años y bañando los cráneos con su sangre les darás el culto necesario y dejaran de fastidiar todas las noches antes de dormir?

Conoces esa voz, lo sabes, lo sabes, lo sabes. Es buen momento de ir por un café, abres la nevera buscando algo diferente y solo encuentras un cráneo putrefacto mirándote con un ojo porque el otro lo desechaste por la tarde antes de checar las cotizaciones del ingeniero, ¡Ho, bendita digestión!, te llama por tu nombre y pregunta molesta 

-¿Qué estás buscando, te ayudo señor calzoncillos negros? 

La ignoras y respiras hondo, si, sabes que amas ese aroma, es la sangre fresca que escurre entre las cervezas, sabes que debes limpiar esa nevera, no es saludable tener un cráneo parlante junto a la fruta picada ¿Un cigarrillo? De acuerdo, mientras esperas que esté listo el café,  esas voces ¿de dónde vendrán?

Te recargas en la pared mientras cierras los ojos, das un largo suspiro y la miras ¿Qué está haciendo “O” sentada en mi sala?

-¡Yo te tragué y tus huesos los trituré y lancé a la basura después de joder tu gordo trasero!

-¿Por qué no acabas ya con esas voces, ya no puedes mas, tienes miedo?

-¡Cállate, bastarda!

-Tú querías que estuviera a tu lado toda la vida, aquí estoy

-¡Vete de aquí perra!

-No Caín, no me puedo ir, tú querías esto. Anda termina con esas voces, ahí está el cuchillo.

Cuando abras los ojos, sabes que ya no estará ahí, sabes que está dentro de tu mente, lo sabes, lo sabes, lo sabes…

-¿Estás bien? Abre los ojos, ¿Qué te sucede?

Abres los ojos, estas sudando, respiras agitado y hay una mujer a tu lado de la que por cierto no sabes su nombre.

-Maldita sea, fue un sueño.

-Si osito relájate, fue una pesadilla, ven te abrazare.

lunes, 12 de julio de 2010

Desempleado




Golpeaba la imagen con la goma de un lápiz -eres una mala broma de la vida, una sombra, una mentira, eres la miseria que vive dentro de mí,  la idea absurda de una… ¿Qué podía esperar de vos?

Tocaron la puerta  ¿Quien podría ser? Adelante, grite, se escuchaban sus tacones acariciando mi duela, su aroma era a jazmines, su cabello estaba recién lavado y rizado, su vestido blanco jugaba con las sombras.

Hola, dijo con voz sensual, ¿tú eres Caín?

-Sí, soy yo –respondí con voz nerviosa, no hay muchas mujeres que crucen por esa jodida puerta y aun menos con ese fantástico andar y con ese enorme trasero.

-Me alegra, ¿sabes? necesito que me hagan unas fotos.

-ooook, mira tengo diferentes paquetes, ¿que estas buscando?

-Busco lo mejor, me interrumpió con seguridad.

-Pues has llegado al lugar indicado ¿tienes alguna idea?

-Lo sé, si algunas no quiero que se vea mí rostro, pero, debo confesarte, tengo un problema…

La miré con curiosidad, con una ceja arriba -¿Qué no se vea su rostro? Me pregunte, nadie me había pedido eso, desvíe la mirada a su magnífico escote y pensé que su problema era que necesitaba que le arrancaran la ropa y sus pezones a mordidas, una ligera sonrisa perversa se asomo en mi rostro e interrumpió mi imaginación.

-No tengo dinero.

 Eche para atrás mi espalda y la recargue por completo en el respaldo de la cómoda silla, el ventilador seguía su curso mirando cual girasol mi sombría oficina, cuando el aire tocaba su cabello esté cubría parte de su rostro, estaba por decirle que yo debería pagarle por hacer esas fotos, pero antes de mencionar interrumpió

-Y pues… Qué opinas si tú haces el trabajo y los dos podemos pasar ratos increíbles.

Pasé saliva de manera ruidosa- he, bueno, creo que podríamos hacer algo.

Había llovido mucho la noche anterior, tenía dos semanas sin la compañía de alguna mucama, después de tener la reunión con Jesús y Chris no he hecho limpieza en mi mesa de trabajo, la cabeza de la meretriz seguramente apestaba, no era la opción trabajar esta noche, primero debía limpiar.

Bien, le dije, ¿te parece si mañana trabajamos?

-Perfecto, se puso de pie y se acerco sentándose frente a mi sobre el escritorio,  cruzo las piernas y pregunto ¿Cuándo despegas, lo haces con los puños cerrados?

-¿Qué?

-Sé que lo has intentado, si es cierto lo que dicen de ti, se que lo has intentado

-¿Y qué dicen de mí?

-Cosas.

Se acerco y mordió mi labio inferior al mismo tiempo que respiro muy fuerte sobre mi cara, yo llevare el tinto, dijo.

Se levanto y camino hacia la puerta, no podía dejar de mirar su trasero, era grande y ruidoso, volteó y sonrió ligeramente ¿Qué miras? Preguntó.

-Tu trasero.

-¿Estás seguro de querer esperar a mañana?

Trague nuevamente saliva, es decir estoy acostumbrado a ser el cazador, a buscarlas, seducirlas, observar hasta quedar seguro de servirla en mi mesa; podía aceptar laborar hoy, justificar el aroma diciendo que coloque veneno para ratas y que seguramente ha caído alguna y que no he ido a mi casa en semanas enteras, darle un trago, después de besuquearnos y mordisquear sus pezones sujetarle la garganta con mi cinturón o golpear su cabeza hasta hacer un hoyo y salpicar mi rostro, pero ella no lo merecía, ella merecía un poco mas de estilo, algo quizá no original, pero un poco mas de dolor sería una buena manera de mostrar mi respeto, se me antojaba cortar su rostro y lamer el surco naso labial, saborear sus ojos tibios succionados de su cuenca o masticar sus labios mientras ella me mira.

-Sí, estoy seguro.

-Bueno, como quieras.

-Sí, eso quiero, espera  ¿Y cómo te llamas?

Me llamo…